sábado, 6 de mayo de 2017

Primeros Colegios de Guayana


          Entre ellos, el colegio Santa Teresa de Jesús, exclusivo para niñas, modelo de una educación avanzada, fundado en 1920 por Isabel Rivas de Salom.
          En el pasado, Guayana estuvo más cerca de la educación anglosajona, acaso por nuestra proximidad con Trinidad, San Thomas y Demerara o por la misma rivalidad gestada contra la madre patria durante los azarosos días de la lucha por la independencia o bien porque de verdad el método lancasteriano   implantado en el Decreto que creó el Colegio Federal de Varones era el ideal para los pueblos carentes de recursos humanos para la enseñanza.
Cualquiera que sea la consideración, lo cierto es que los angostureños sincronizaban con el sistema educativo anglosajón y familias había aún que preferían enviar directamente sus hijos a educarse en Colegios ingleses, como el caso de Isabel Rivas de Salom, quien luego de estudiar y graduarse en uno de Demerara, retornó a Ciudad Bolívar para fundar una institución educativa de características similares.
Entre los primeros Colegios de Ciudad Bolívar, capital y centro vital de toda la zona de influencia del Orinoco, destacaron: El Colegio Federal de Guayana, creado antes de 1840 cuando fue abierto, y el cual llegó a abarcar todos los niveles de la educación (primaria, secundaria, superior); El Colegio Santo Thomas, fundado el 2 de enero de 1890 por su director propietario, doctor Carlos García Romero. Allí se cursaba primaria y educación secundaria.
El Colegio San Agustín, dirigido y fundado en 1895 por Régulo Machado. Este Colegio con sección de primaria, mercantil y científica complementaria, funcionaba en la calle Miscelánea (Dalla- Costa) en el inmueble que sirvió de sede a los Tribunales .Del mismo dependía una Oficina Técnica que prestaba servicios de mensura, deslinde, avalúos de terrenos, levantamientos de planos. En 1918 fue trasladado a Trinidad y cerrado en 1921.
Colegio Dalla-Costa, primaria, secundaria, curso preparatorio de filosofía, educación comercial y clase de música, fundado por Luis Aristeguieta Grillet el 14 de septiembre de 1907. Funcionaba en la calle Libertad No. 2 y además de externos aceptaba alumnos internos y semi-internos.
Este Colegio privado, bajo otra modalidad y absorbido por la educación pública oficial, aún subsiste como igualmente pervive la “Escuela Francisco Antonio Zea,” fundada en septiembre de 1912, bajo la dirección de Clorinda de Grau y la “Escuela Heres”, primeros institutos graduados para varones y hembras, ambas fundadas por Alejandro Fuenmayor y el Br. Ramón Antonio Pérez
En 1916 comenzaron a surgir los liceos. Los dos primeros fueron el “Liceo Bolívar”, dirigido por María Antonia Lanz de García y el “Liceo Guayana”, fundado por el barcelonés Narciso Fragachán, quien en 1884 había fundado el colegio “La Asunción” en su pueblo natal. Fragachán iría a terminar sus días en Caracas, dirigiendo institutos educacionales de secundaria, entre ellos, el colegio “Los Dos Caminos”.
En 1920, Isabel Rivas de Salom fundó el Colegio privado Santa Teresa de Jesús exclusivo para niñas. El primero fue el de Nuestra Señora de Las Nieves, fundado en 1897 por el obispo Monseñor Antonio María Durán y dirigido por españolas de la Congregación de Santa Ana, entre ellas, la Madre Teresa Fernández, quien se ausentó en  1901 dejando en su lugar a la Madre Carmen Castán. Años después ese instituto cerró sus puertas.
Luego del Colegio Santa Teresa de Jesús, el único exclusivo de niñas para entonces, siguieron la Escuela de Canto para Niñas (1922), dirigida por Mercedes Tovar Figarella; la Escuela Alí Gómez, (1926) en la Plaza Miranda; Escuela de Enfermeras de la Cruz Roja, (1929) fundada por Manuel Felipe Flores; el Colegio La Milagrosa (1930) por los Padres Paúles; el Seminario Diocesano (1930) por el obispo Miguel Antonio Mejías; el Colegio Nuestra Señora de las Nieves, segunda época (1932), por las hermanas Dominicas; el Liceo Sucre, el 20 de septiembre de 1934, por María Cristina Attías; la Escuela Nocturna de Varones (1936) en el edificio La Granja, dirigida por Florencio Montes; La Escuela de Música y Canto “Pepe Mármol” (1936); la Escuela Narciso Fragachán (5de mayo de 1945) y el Grupo Escolar Estado Mérida (5 de julio de 1947), el cual absorbió la Escuela Nacional “Joaquín Moreno de Mendoza creada en 1936 bajo la dirección del Br. Felipe Hernández Natera  por donde pasaron Jesús Soto, Rafael Pineda, José Sánchez Negrón, Vicente Latorraca, Brígido y Alejandro Natera entre otros intelectuales y artistas.

Colegio para señoritas

         Si bien para 1920 ya existían en Ciudad Bolívar Escuelas mixtas para varones y hembras, después de la experiencia del Colegio Nuestra Señora de las Nieves de principio de siglo, no había tenido lugar una Escuela o Colegio exclusivo para Señoritas, vocablo empleado para entonces.
         Correspondió a Isabel Rivas de Salom ese privilegio, apoyada en la experiencia que traía de la Guayana Inglesa a donde la enviaron a estudiar sus padres como era la tendencia en familias pudientes de Guayana: asegurar la educación de sus hijos en el extranjero.
         Isabel Salom Rivas, estudió en Demerara (Guayana Inglesa) y allí se especializó en pedagogía. Sus títulos los recibió de Londres y luego regresó a Ciudad Bolívar con muchas ideas en la cabeza, materializadas gracias al apoyo de quien sería luego su esposo: doctor Carlos Emiliano Salom, ilustre médico guayanés, miembro fundador de la sociedad de Médicos, de la Clínica de Niños Pobres y director del Liceo Peñalver.
         De esas ideas surgió el Colegio Santa Teresa de Jesús, exclusivo para señoritas y siguiendo el sistema pedagógico de la escuela inglesa, pero conservando las reglas y programación emanadas del Ministerio de Educación. Inicialmente contó con la colaboración del doctor Fernando Amores y Herreras, en la organización y formación del Colegio así como de la señora Ana de Beltrán y la señorita Luisa Natera Ricci.
         Cubría las clases de primaria hasta sexto grado y aceptaba alumnas internas, generalmente las que venían del interior del Estado. Al comienzo fueron pocas alumnas y con el correr del tiempo fue aumentando la matrícula. Para los años 50, la capacidad activa de la Escuela se situaba en las 225 señoritas entre internas y externas.
         El día de Santa Teresa de Jesús, la dirección del colegio organizaba actos y veladas artístico- culturales que año tras año fueron dando brillo y dignidad al Colegio. Ese día se entregaban Medallas de oro y diplomas a las dos alumnas con máximo aprovechamiento durante el año lectivo.
         Siguiendo el método lancasteriano, la dirección aprovechada lo mejor de su recurso humano en formación para hacerse de nuevas maestras y profesoras. Tan buena y eficiente era la educación de entonces que la primaria equivalía a un bachillerato de hoy y cada materia importante tenía un profesor contratado, incluyendo de francés e inglés como en los Colegios antillanos.
         Alumnas del Colegio que luego ejercieron como profesoras del mismo, fueron Aura Salmerón, Olga Isabel Salom, Josefina Núñez, Elvira Guzmán y Magdalena Rivas. En el cuerpo docente del Colegio destacaron, entre los profesores que pasaron por sus aulas durante los cuarenta años de existencia del Colegio: Luis Manuel Torrealba, Luis M. Orta, Luis Machín, Ramón Antonio Pérez, Carlos Starke, Alirio Bellizzi, Germán Zambrano y Diógenes Troncone.
         En calidad de Maestras: María Mathison, María Luisa Caruso, Aura y Josefina Salmerón Gómez, Marta y Angelita Seguías. Egresadas igualmente eran contratadas para dar clases en otros colegios privados como fue el caso de la poeta Velia Bosch, que salió de allí para trabajar como profesora del Liceo Sucre (calle Libertad 23) que era un instituto similar al Colegio Santa Teresa de Jesús, fundado por María Cristina, quien había estudiado en Trinidad y en el Liceo Bolívar.


La sede del Colegio

         El Colegio Santa Teresa de Jesús inició sus actividades en 1920 en un viejo inmueble que databa de fines del siglo diecinueve, esquina entre la llamada Subida del 14 (Amor- Patrio) y la calle Miscelánea (Dalla-Costa), hubo que adaptarlo a las exigencias del Instituto.
         Para 1920 gobernaba al Estado Bolívar el General Marcelino Torres García, cuya hija Lina Mercedes, fue ese año electa Reina de Carnaval. Se estaba saliendo de la Guerra del 14, con repercusiones negativas en la economía de la región. El Teatro Bolívar presentaba la Trouppe de Milagro Crespo y los bolivarenses disfrutaban de operetas, dramas, zarzuelas y comedias El Presidente del Estado, quien vivía en su quinta de Ojo de Agua, se resistía a perder una función y no obstante su formación militar, brindaba apoyo a la educación, a la ciencia y a las artes, de manera tangible.
         Ese año de 1920 y tal vez para favorecer la creación del Colegio de Señoritas, el Presidente Marcelino Torres García, se empeñó en terminar el empedrado de la calle Dalla Costa y el terraplén de la calle El Progreso en la cuadra de Cerro Azul, cuyo corte tardó veinte meses. Años después vino lo que  los bolivarenses conocieron como el macadam, pavimentación de las manzanas comprendidas entre la calle Dalla Costa y el Paseo El Porvenir.
         El 3 de diciembre de 1943 falleció el doctor Carlos Emiliano Salom y el Colegio estuvo de luto por un tiempo. El primero de agosto de 1965 lo siguió su esposa Isabel Rivas de Salom, quien en julio de 1960, debido a su estado de salud había decidido cerrar el Colegio. Entonces, sus ex -alumnas, entre ellas,  María de las Nieves Gómez, Rosa de Carranza, Cecilia de Matos, Josefina y Aura Salmerón, Conchita de Attías, Carmen de Cordoliani, Eloisa de Figarella, Dolores Gómez, Evelina de Fajardo, Aída de Tomassi, Emilita González, Luisa Rojas, Irma de Jaén, Martha, Angela y Josefina Seguías, Irene de Zamora, Olga de Herrera, Josefina de Manzaneda, Delia de Velásquez, Hilda de Pulgar, Maby Natera, María Teresa Castro, Gladys de Centeno, Gemma Seguías de Saado, Gladys Caruso de Pereira, Irene de Bailey, Hermanas Tovar, Flor Seguías de Flores, María Caruso de Iriarte, Carmen Elena Kobritz, Nena Seguías de Viani, Carmen L, de Lezama, Leticia Bilancieri de Ortiz, Petrica Alvarez, Mimina de Alvarez, Trina de Gámez, Zoraida Inatti, Amparo de Gascón y Gladys de Navarrete, le ofrecieron un solemne funeral en la Catedral. Son las mismas que recientemente volvieron a reencontrarse, ya no en la catedral sino en la antigua sede del Colegio para develar una placa de mármol en memoria de Isabel Rivas de Salom.

         La placa fue incrustada en uno de los muros interiores del inmueble, restaurado dentro del programa de Revitalización del Casco Histórico, para destinarlo a una prolongación de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela.

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