lunes, 15 de mayo de 2017

La Cervecería de Ciudad Bolívar


        
Bolívar fue una de las primeras ciudades que tuvo fábrica de cerveza en Venezuela. Fundada en 1912 por Andrés Pietrantoni y Luis F. Guevara, estuvo activa hasta los años cuarenta cuando fue liquidada por sus nuevos dueños: La Cervecería Caracas.


         La inicial se concibió en Caracas con el nombre de Cervecería Nacional el 25 de marzo de 1893, siendo Presidente de la República el General Joaquín Crespo, asistente a la reunión constitutiva de accionistas. Comenzó a producir en junio de ese año.
         La segunda fábrica se inauguró en Puerto Cabello el 24 de enero de 1897, impulsada por comerciantes de Hamburgo, entre los cuales estaba Agustín Helmu, quien obtuvo el permiso para establecerla.
Siguiendo la experiencia de Puerto Cabello, Andrés Juan Pietrantoni y Luis F. Guevara hijo, establecieron en Ciudad Bolívar una fábrica de Cerveza, en 1912. Los trabajos comenzaron a realizarse en marzo de ese año en la quinta Villa Cristina, después que el doctor J. M. Agosto Méndez, por acuerdo del cuerpo edilicio, la autorizó el 8 de febrero, garantizando la protección respectiva.
Las máquinas de origen alemán tenían capacidad para producir 8 mil litros de cerveza mensualmente, igual a 4 mil cajas de 36 medias botellas. El producto en botella y sifón  salió a la calle el 30 de junio de 1914. Con un capital de Bs. 1.100.000 estuvo activa en su primera etapa durante 15 años.
La fábrica fue liquidada en 1929 y vendida la mayoría de las acciones a la Cervecería Caracas. Surgió entonces La Nueva Cervecería de Ciudad Bolívar, con capital 500.000 bolívares bajo la gerencia de Natalio Valery Agostini. Se contrató al maestro cervecero alemán Josef Hanks y salió a la calle con la novedad de la Princesa Bolívar.
La Cervecería de Caracas, fundada en abril de 1925 con haberes de la Cerveza Nacional, terminaría absorbiendo la fábrica de Ciudad Bolívar hasta liquidarla para imponer su producto central. La Cervecería de Caracas estaba ese tiempo gerenciada  por su gran promotor fundador el doctor  Martín Tovar Lange, entroncado con los Zuloaga Tovar, varios de cuyos miembros trabajaron en Guayana (1878) atraídos por la explotación del oro de El Callao.
El proyecto de la Cervecería Caracas consistía no sólo en adquirir la fábrica de Ciudad Bolívar para producir cerveza sino abarcar otras industrias como la del hielo que entonces era novedoso y de gran demanda, pero debía disponer de suficiente energía diurna y nocturna para lo cual no tenía capacidad su máquina de vapor. De manera que suscribió un contrato de suministro de energía con la Electricidad, limitado hasta la fecha en que ésta montase una planta propia.
La instalación de una Planta eléctrica propia llevó a la Nueva Cervecería a entrar en arriesgada competencia produciendo energía eléctrica diurna y nocturna no sólo para su consumo industrial sino también para el servicio público y domiciliario. En ese sentido, tanto la Nueva Cervecería como La Electricidad tomaron las decisiones empresariales del caso dando lugar a una controversia pública de carácter político y judicial irritante, en la que intervino el Presidente del Estado, Dr. José Jesús Gabaldón, quien al final cometió la arbitrariedad de meter en un calabozo llamado El Tigrito de la Cárcel Vieja, al  presidente de La Electricidad, A. J. Pietrantoni.


Salida al Mercado

La Cerveza de Ciudad Bolívar salió a la calle el 30 de julio de 1914, al preció de 12 bolívares la caja de Pilsen, de 24 botellas, por cada caja no devuelta se cobraba Bs. 6 y Bs. 0.25 por botella. La sifón costaba un bolívar el litro, equivalente a tres medias botellas.
La fábrica estaba enclavada entre la Germania y 5 de Julio y utilizaba el agua de un pozo hecho en el mismo sitio que resultó ser un manual de agua pura, según análisis practicados en laboratorios nacionales y de Europa, los cuales la certificaron como naturalmente filtrada, equivalente al agua destilada.
La máquina productora de la cerveza de origen alemán, capaz de producir 8 mil litros de cerveza mensualmente, igual a 4 mil cajas de 36 medias botellas, procedía de la compañía Raoul L’letel, fundada por el célebre físico inventor francés de tal nombre.
Esta máquina después de suministrar el frío necesario a las cavas de guarda y fermentación, rendía un excedente de 80 quintales de hielo que ofrecía al consumo local.
Para el suministro de la fuerza motriz, poseía la empresa tres plantas, una caldera de vapor, francesa, de la fábrica Aubert; un motor de Kerosene, de la marca Mietz y Weiss y un vapor gesógeno, marca Otto, de gas pobre. Poseía igualmente una instalación eléctrica completa de su propiedad que luego amplió para competir a domicilio con la C. A. La Electricidad.
Para la fabricación de la cerveza debía importar cebada, flor de lúpulo y fermento. De tan buena calidad era su producto que podía competir abiertamente con los nacionales y extranjeros conocidos en la localidad.
Pero la Cervecería de Ciudad Bolívar surgió en un año difícil

 pues la Guerra del 14 en Europa Afectaría el precio de sus productos. Ya al siguiente año debido a esta circunstancia debió modificar los precios de la Pilsen, Cerveza Munich y la negra malteada.

Poco después se liquidó la firma “Pietrantoni y Cía” como propietario y la Cervecería de Ciudad Bolívar amplió su radio de accionistas. En septiembre de 1925 una asamblea general extraordinaria de accionistas hizo una reforma general de los estatutos, nombró nueva directiva y ratificó el contrario de un préstamo que había hecho la Junta Directiva el Banco Neerlando-Venezolano de Caracas.


Ampliación de la fábrica

La nueva Junta Directiva para el período 1925-1927 quedó así: Presidente, Andrés Juan Pietrantoni; Primer vicepresidente Eduardo Boccardo; Segundo Vicepresidente, Virgilio Casalta; Vocales, Dr. Antonio Delgado y Natalio Valery Agostini. Suplentes: Juan Casalta, Pierre Palazzi, Pierre Scheafli, Paúl Acquatella y Mario Gambús B. Comisario, P. F. Núñez Romberg. Suplentes, F. A. Guevara y Gerente, Miguel Delgado.
Con esta reforma y ampliación de la Directiva la empresa proyectaba aumentar su capacidad, consolidar y ganar nuevos mercados. Contaba con el respaldo crediticio del Banco Neerlando-Venezolano que ese año otorgó a la Cervecería de Ciudad Bolívar un crédito por medio millón de bolívares, cubierto por suscripción pública para ensanchar la producción de la empresa y hacerle frente a la competencia desleal de que era objeto la compañía en el resto del mercado del país.
Con ese crédito fue posible la adquisición de una nueva cava de maduración, nuevos toneles, tanques, filtros y otros equipos necesarios en la elaboración de la cerveza. Se adquirieron seis grandes tanques “Pfaudler” de acero, divididos cada uno en tres compartimientos de 2.500 litros de capacidad, o sea, 45.000 litros completamente llenos de cerveza de maduración, la cual se elaboraba con la Malta tipo cristal procedente de Export Malt Factorías Schinian y Steim Ltd, una de las más grandes y renombradas malterías de Bohemia. Con la cava, la empresa cervecera bolivarense aumentó su capacidad productora a 45.000 litros mensuales y estrenó un nuevo maestro cervecero: Antón Gusche.
Con la reforma y ampliación todo parecía ir internamente bien hasta que inesperadamente sobrevino una profunda diferencia de carácter administrativo entre el Presidente de la empresa, Andrés Juan Pietrantoni, quien se separa del cargo y el  gerente Miguel Delgado, quien ipso facto renunció a su puesto. A nombre de la Junta Directiva aparece el Primer Vicepresidente en ejercicio, Eduardo Boccardo, convocando a una asamblea extraordinaria de accionistas, la cual se reunió el 2 de septiembre (1926) para conocer del incidente así como del informe sobre la actitud de los tenedores de Bonos Hipotecarios y sobre la necesidad de aumentar el capital o en su defecto resolver la liquidación de la compañía.
La Asamblea se reunió, pero el problema de fondo no pudo resolverse y todo apuntaba hacia la liquidación de la Cervecería. Entre tanto fue aceptada la renuncia del Gerente y en su lugar fue designado interinamente R. Arturo Maghum y cajero, Anon Got She.
El 8 de febrero del año siguiente la asamblea ordinaria después de conocer el informe del último semestre, resolvió liquidar la empresa y procedió a nombrar liquidadores, los cuales concluyeron su tarea en 1929 cuando la Cervecería de Caracas absorbió la mayoría de las acciones y fundó una nueva empresa cervecera con el nombre de Nueva Cervecería de Ciudad Bolívar.


Nueva Cervecería de Ciudad Bolívar

El 24 de julio de 1929 se inició la Nueva Cervecería de Ciudad Bolívar con capital de Bs.500.000 bajo la gerencia de don Natalio Valery Agostini, quien hace venir de Alemania al maestro cervecero Josef Hanke y anuncia un novedoso producto que a la postre se hará popular en toda la región orinoquense: Princesa Bolívar, la que se fabricará con cebada importada de Checoslovaquia y lúpulo de Bohemia.
El 15 de febrero de 1930 sale al mercado la Princesa Bolívar tanto en botella como en sifón. Los primeros en venderla en vaso de Bs. 0,25 son el Nuevo Detal de la Cervecería, de Valery Hermanos; Botiquín La Glaciere, de J. P. Pietrantoni C; botiquín Las Gradillas, de B. Caloso & Cía.; Botiquín Francés, de A. Paravisini y Botiquín Principal de B. Tomasi & Cía.
Otros productos se sumarán a la Princesa Bolívar. Tales la Pilsen Princesa Especial, Cerveza La Negra, La Popular, Jugo de Malta y Maltosa.
La segunda Guerra Mundial afectó la existencia de la Nueva Cervecería hasta el punto de que en 1944 se registró en el Estado una total escasez de cerveza de todas las marcas. De vez en cuando llegaban en los vapores algunos lotes que rápidamente se agotaban. La escasez era tan evidente que el 21 de julio del 45 el diario El Luchador publicó esta información: “Hay Cerveza. Llegó un regular lote. Ojalá no vuelva a agotarse como en días pasados”.
La Nueva Cervecería terminó funcionando como empresa eléctrica compitiendo con la C. A. La Electricidad de Ciudad Bolívar en el suministro de energía diurna y nocturna a domicilio y para lo cual incorporó dos modernos grupos de máquinas Sulzer-Diesel, de 300 HP cada uno, destinados únicamente al servicio de alumbrado y de otro grupo Groesley de gas pobre de 100 HP que estuvo cubriendo las necesidades de la Cervecería. Ambas empresas de electricidad, al final, se vieron en la necesidad de fundirse en una sola empresa hasta que en la década del cincuenta fue absorbido por el capital foráneo holandés.
De la Cervecería sólo quedó el inmueble que el tiempo y el abandono fueron reduciendo a deprimente ruina y sobre cuyas bases el doctor Eduardo Jahn y el ingeniero Mario Palazzi aspiraban levantar el Museo de Ciencias decretado por el Gobernador Manuel Garrido Mendoza, pero un día vino la piqueta de la CVG en plan de rescatar el terreno para el Palacio de Justicia y lo demolió para que los bolivarenses olvidaran para siempre que ellos alguna vez fabricaron su propia cerveza.



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